Historia de esta épica del 13 de septiembre de 1847 en Chapultepec.

 

Con base a las ideas ilustradas del "buen gobierno" se racionalizan muchas funciones administrativas. La mayoría de estas reformas eran convenientes.

A partir del reinado de Carlos III, se inicia una reactivación económica. Se abandona el mercantilismo y se adoptan las ideas fisiocráticas y de incipiente libre comercio, aunque el tráfico de las colonias sólo puede hacerse a través de la Metrópoli. Surgen obrajes y talleres en toda la Nueva España. Con el exterminio de la piratería se abandona el arcaico sistema de flotas anuales. Con nuevos métodos la minería experimenta una gran bonanza y la Nueva España supera al Perú.

Como reacción lógica contra el nuevo absolutismo, surgió incontenible en toda la Nueva España lo que se ha dado en llamar el "Nacionalismo Criollo", antecesor directo del nacionalismo mexicano. Este nacionalismo tenía como característica un fuerte amor por el territorio novohispano, así como a su gente, liberalismo intelectual, libertad de comercio que se incrementó paulatinamente.

La independencia norteamericana de 1776 y la Revolución francesa de 1789 vinieron a alimentar este fuego al mostrar que era posible buscar cambios políticos. La oposición al absolutismo crece en las conciencias y se empieza ha hablar abiertamente de ella a partir de 1804, en que una famosa real célula de réditos vencidos condenó a muchas familias criollas y mestizas a la indigencia. Además cuando a partir de 1796 a cause del bloqueo ingles los novohispanos vieron que los barcos americanos los abastecían mejor que la flota española, la independencia se vio como necesaria y ventajosa.

En 1783 el Conde de Aranda, embajador de España en Francia escribió al rey un informe secreto sobra la situación en las colonias después de la independencia norteamericana. Vislumbraba que el aparato político estaba desgastado y que era urgente una radical reforma política si no se quería que España perdiera de manera definitiva su soberanía sobre sus posiciones. También vaticinó que los Estados Unidos se convertirían en una amenaza para el mundo hispánico y en concreto para México.

El malestar contra la política real era generalizado. En la última década del siglo XVIII y primera del siglo XIX, brotaron conspiraciones como hongos, buscando hacer realidad la independencia.

En 1793 se descubrió en Guadalajara la conspiración de Montenegro. En 1794, en México, la del contador Juan Guerrero, miembro del cabildo. En 1799 se logró abortar la llamada "Rebelión de los machetes" en la que participaron mestizos y mulatos del centro y occidente del país.

Hasta julio de 1808 se sabe en México la abdicación del rey y el posterior levantamiento español. El virrey Iturrigaray percibe que cualquier cosa puede pasar y convoca a la Real Audiencia del Ayuntamiento, junto con las parcialidades y gremios a discutir sobre la situación. El ayuntamiento, regido por la clase media, declara que la soberanía, a falta de monarca, recae en la nación por lo que debe convocarse a todos los cabildos, erigir una "Junta Gubernativa" separada de las de España y "guardar el reino" para Fernando VII. Los españoles se dan cuenta que tales proposiciones mermarían su poder y la Real Audiencia se opone, proponiendo que se reconozca a la Junta de Sevilla en España y que el virrey siga sus funciones como antes. Iturrigaray vacila y el 15 de septiembre de 1808 los españoles, lidereados por Gabriel del Yermo apresan al virrey y nombran a un comandante militar como nuevo virrey. Los criollos ven con claridad que bajo el supuesto apego a la ley no hay más que voluntad de poder y de privilegios. A partir de entonces sus ideas se radicalizan.

A fines de 1808 es descubierta una amplia conspiración dirigida pos los militares criollos Michelena y Obeso, que son apresados. Fue una conspiración de amplias ramificaciones, varias de las cuales, no descubiertas, servirían para apoyar el pronunciamiento de Hidalgo en 1810 y para darle cuerpo a la conspiración de Querétaro. Las cosas han llegado a tal punto que corren libelos que hablan abiertamente de independencia. Fray Melchor de Talamantes expone que la independencia es necesaria y provechosa, pues no se debe obediencia a un rey preso y la Nueva España tiene todos los elementos para procurar su propio sustento y felicidad. Como rescoldo de la fracasada conspiración de Valladolid, el corregidor Dominguez de Querétaro elabora nuevos proyectos de independencia y pone al mando de su conspiración al capitán Ignacio Allende, del regimiento de Dragones de San Miguel, esta a su vez invita a participar al cura de Dolores, Miguel Hidalgo, quien terminara encabezando las reuniones.

La independencia estaba programada para iniciar el 2 de octubre, pero el descubrimiento prematuro de la conspiración obliga a Hidalgo a adelantarse. Desgraciadamente, opta por la insurrección abierta del populacho, aunque tenga que recurrir a excitar el odio de castas.

El 15 de septiembre de 1810, convoca a sus feligreses a levantarse en armas por "Fernando VII" y en contra de los españoles que quieren entregar a la Nueva España a Napoleón. En Atotonilco enarbola el estandarte de Nuestra Señora de Guadalupe, agregando así de manera deplorable un ingrediente de fervor religioso a la consecución de un proyecto político. Capturan San Miguel, Celaya, Salamanca e Irapuato. Para posteriormente dirigirse a Guanajuato, donde se produce la primera matanza de la guerra. En vano Allende trata de moderarla. Posteriormente capturan Valladolid de donde se dirigen a la ciudad de México por Toluca. En monte de las cruces se le enfrenta una escuálida tropa realista, que es fácilmente derrotada por las tropas independentistas. Sin municiones, y ante la proximidad de Calleja, Hidalgo se ve obligado a regresar a Valladolid. En Aculco es interceptado y derrotado por Calleja. Las innumerables huestes de Hidalgo de desbandan. Hidalgo regresa a Valladolid y enfila sus ataques a Guadalajara, donde para congraciarse con la plebe emite decretos populistas y permite degollinas de españoles. Allende riñe severamente con el e intenta arrebatarle el mando

En Puente Calderón, el ejército insurgente es nuevamente derrotado por Calleja y desbanda a los independientes por todas partes. Hidalgo intenta huir a Texas para reorganizarse, pero en Acatita de Baján es traicionado y entregado al poder virreinal junto con Allende, Aldama y Jimenez, todos fueron fusilados terminando así la primera etapa de la independencia, que apenas duró 8 meses.  

A mediados de 1813, Morelos intentó darle legalidad al movimiento con una dirección política bien fundamentada, para eso creo el Congreso de Chilpancingo, que aunque fue más o menos aceptado por los demás insurgentes pronto generó rencillas y su único logró fue redactar la Constitución de apatzingan que nunca pudo ser puesta en vigor.   En diciembre de 1813 Morelos al frente de su mejor ejército intento retomar Valladolid, pero fue derrotado por los realistas Llano e Iturbide. A partir de ahí encadenó una serie de derrotas hasta su captura y fusilamiento en 1815.

La conspiración pronto abortaría, pero Iturbide tomo su nuevo mando como General de los Ejércitos del Sur con su plan ya Forjado, independizar a México de España. Tras unos breves combates con guerrero invitó a esta a conferenciar y le propuso el plan de Iguala para independizar a México de España. Iturbide desplegó una hábil campaña diplomática que en 9 meses logró lo que no habían realizado 10 años de guerra. El Plan de Iguala estaba tan bien elaborado que logro la adhesión de prácticamente la totalidad de los mandos y tropas realistas e insurgentes, con los que se formó el Ejército de las Tres Garantías que salvaguardaron el Plan de Iguala y la Independencia.

El Plan de Iguala proclamaba la independencia completa e inmediata respecto de España, agradando a un tiempo a criollos y a insurgentes; proclamaba también un trato igual para criollos y españoles, atenuando con esto el temor de los peninsulares y otorgando ventajas a indios, mestizos y criollos; proclamaba la supremacía de la religión católica y colocaba las tres garantías del plan en manos del Ejército Trigarante.

Una bandera Tricolor (verde, blanco y rojo) simbolizaría las Tres Garantías sobre las que se fundaba el nuevo país, naciendo así la bandera de México. Cuando en agosto de 1821 el nuevo virrey Juan de O´Donojú llegó a veracruz, aceptó el hecho consumado y firmó con Iturbide los Tratados de Córdoba que otorgaban a México su independencia. El 27 de septiembre el Ejército Trigarante hizo su entrada en la capital entre la alegría de la población y el 28 de septiembre se proclamó formalmente la independencia de México.

 
 

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